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lunes, 6 de abril de 2015

Estelas y figuras aladas de los Asirios de Nimrud siguen protegidas pese a ISIS

Dos enormes estatuas de la divinidad asiria con cuerpo de buey alado
Dos enormes estatuas de la divinidad asiria con cuerpo de buey alado y cabeza humana, en el sector asirio del Museo Nacional de Irak en Bagdad, 1 de marzo de 2015. (AHMAD AL-RUBAYE/AFP/Getty Images)
Ciudad de Nimrud según un recreación del Metmuseum.( Metmuseum.org)
Ciudad de Nimrud según un recreación del Metmuseum.( Metmuseum.org)

Estela con hombre alado de Nimrud. ( Museo Británico)

Toro alado ( Lamassu) protector de los asirios en la entrada de Nimrud. ( Metmuseum)

Las estelas de Nimrud eran colereadas, según la reconstrucción de Metmuseum)
Más de 70 museos del mundo acogen las magníficas representaciones en piedra y yeso
La representación de figuras aladas destaca en las estelas de la ciudad de Nimrud, conocida también como Calah, capital de los asirios hasta el año 710 a.C.
Las ejemplares piezas arqueológicas se distribuyen hoy en más de 70 diferentes museos del mundo, salvándose de esta manera de la destrucción terrorista anunciada por los guerrilleros del Estado Islámico de Iraq y Siria (ISIS), el 5 de marzo.
La ciudad fundada entre los años 1274 y 1245 a.C. al norte de Iraq, 30 kilómetros al sur de Mosul, se ubica en las orillas de lo que era el río Tigris. Fue la capital de los Asirios 400 años más tarde bajo el reinado deAshurnasirpal, llegando a tener unos 100 mil habitantes.
El Ministerio de Turismo y Antigüedad de Iraq denunció en su página de Facebook que los terroristas pretendían dejar los restos de Nimrud a ras del suelo con bulldozer, informó Arabpress el 5 de marzo.
Los paneles de piedra tallados, que decoraron el interior de la ciudad eran de calidad notables, destaca el Museo Británico, que cuenta con una serie de ellos en su muestra actual. Los restos de pigmento revelan que las figuras eran coloreadas, según la organización Metmuseum. (Ver imagen de la galería de fotos).
La entrada del palacio estaba protegida por gigantescas figuras aladas talladas en yeso, como lo muestra la reconstrucción de la ciudad divulgada en el vídeo de Metmuseum.
Entre las estelas del interior, que se encuentran en el Museo Británico de Londres, figura la del hombre alado con un ciervo en sus brazos. Según los curadores, podría corresponder al personaje mítico Apkallu, pero advierten que, “la importancia de los ciervos y la rama que lleva es desconocida”. (Estela)
“Lleva una falda escocesa con borlas y un manto de flecos bordado. El bigote rizado y el pelo largo con barba es típico de la fechas de esa época”, describe el Museo.
En otro relieve (Ver figura), se muestra la sala del trono del Palacio del Noroeste con el rey Ashurnasirpal. Originalmente estaba detrás del trono.
Ashurnasirpal aparece dos veces vestido con túnicas que demuestran que se trataba de una celebración. El mazo simboliza la autoridad. Al centro y en lo alto se resalta una figura alada que puede simbolizar el Sol o la Justicia, representados por los asirios como divinidades. Debajo, un árbol sagrado. A ambos lados del rey hay dos hombres alados como protectores, según describe el museo.
El anillo en la mano del rey era considerado un símbolo de realeza y el rey asirio se representa a sí mismo como una fuente de la abundancia.
En cambio, de las paredes del patio que llevaban a la sala del trono, al lado de la puerta había una estela que mostraba la presencia de extranjeros rindiendo tributo (Ver figura). Se cree que la ropa de uno de ellos representaba a un hombre del noroeste. A su vez, el hombre con monos podría ser un Fenicio venido desde las tierras del sur de Arabia, desde donde se importaba el incienso.
“Los monos eran animales populares en el arte de Mesopotamia. Se representan a menudo tocando instrumentos musicales, quizás representando animales que acompañan a quienes viajaban”, destaca el Museo.
La mayoría de las piezas arqueológicas pertenecen a la esquina suroeste de Nimrud, donde estaba la acrópolis, y donde se encontraban los templos, palacios y oficinas administrativas del imperio.
Según los historiadores, “en 879 aC Ashurnasirpal celebró una fiesta para 69.574 personas celebrando la construcción de la nueva capital, y el evento fue documentado por una inscripción que decía”: "la gente feliz de todas las tierras, junto con el pueblo de Kalhu, tuvo festines durante diez días, nos entretuvimos (...) y todos regresaron a su casa en paz y alegría", destaca Metmuseum.
Nimrud fue embellecida durante varios reinados. Incluso el rey Salmanasar III erigió en este sitio el Obelisco Negro, representación de la presentación del tributo de Israel, señalan los expositores.
La destrucción de la ciudad de Nimrud, sucede luego del mismo destino dado en febrero a las piezas asirias del Museo de Mosul, segunda ciudad de importancia en Iraq.
Franco d' Agostino, profesor de asiriología de la Universidad de la Sapienza en Roma, explicó en la Televisión RAI el 27 de febrero, que muchas obras de los sitios arqueológicos y museos fueron trasladadas años atrás a otros lugares.
A su vez aclaró que pese a la destrucción divulgada, la realidad es que justamente con las obras vendidas al mercado negro, ISIS está financiando parte de la compra de armas.
Por su parte el arqueólogo Abdulamir Hamdani de la Universidad Stony Brook, de Nueva York, declaró que Hatram podría ser el siguiente objetivo destructivo de ISIS, cita el medio Il Messaggero el 5 de marzo.
El grupo guerrillero quiere eliminar rastros de la cultura de los antepasados sirios e iraqueños: los asirios, sin embargo, siguen siendo parte de la cultura de su pueblo.
Respecto a Nimrud, el Proyecto Oracc destaca en su página de Internet que son 76 los museos, los que hoy acogen sus valiosas piezas arqueológicas. Entre ellos 36 museos de EE.UU. y 13 del Reino Unido.
Nimrud sobrevivió a otros ataques en el pasado, y de ahí la preocupación por salvar las obras de valor, incluyendo una colección de oro.
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